El poder del No y el No sé
- Matilde Scaravelli

- 16 mar
- 3 min de lectura
El No tiene mala prensa, se percibe como no ser solidario, no estar disponible, no ser empático. ¿Y si te dijera que el NO puede ser liberador, generador de espacio para el Sí, un habilitador de nuevas posibilidades mejor elegidas?
"Eres lo que haces, no lo que dices que harás". >>> Carl Jung
El No tiene mala prensa, se percibe como no ser solidario, no estar disponible, no ser empático. ¿Y si te dijera que el NO puede ser liberador, generador de espacio para el Sí, un habilitador de nuevas posibilidades mejor elegidas?
Hay mucho mandato por cuestionar empezando por ser complaciente, cuando en el fondo, sabemos o intuimos que estamos asumiendo algo que no queremos hacer. ¿Le haces caso a tu voz interna? ¿Te escuchas lo suficiente o sigues en modo automático para tachar algo más de la lista de pendientes?
Hegel dijo: “saber decir No llena la vida de vida”
Quiero traer la posibilidad de descubrir el derecho de ejercitar el No y con ello hacer lugar y nuevos espacios para ocupar con aquellas cosas que nos provoquen aceptar con un “si, por supuesto” Esos sí que son indudables.
La idea no es romantizar el tema, sabemos que hay cosas que, aunque tal vez no nos gusten tanto, no podemos dejar de hacerlas. La invitación es a estar más atentos a aquellas cosas que aceptamos hacer aun cuando aparece una luz amarilla, un dolor de panza, una duda posterior de por qué me comprometí cuando en el fondo no quería. Cada quien sabrá identificar y ponerle un nombre.
Otra oportunidad es la declaración del No sé, con humildad, con vergüenza tal vez. Esto nos permite sentirnos aprendices en nuestra vida, abrirnos a oportunidades y a recibir y compartir ese espacio de incomodidad con posibilidad.
Hay 3 declaraciones principales:
Declaración de negación “NO”
Podemos NO aceptar el estado de las cosas y podemos NO aceptar las demandas que los otros son libres de hacernos. Si creemos que tenemos derecho a decir que no y no lo hacemos, comprometemos nuestra dignidad humana. Es poder decir “basta”, “hasta acá”, ya no acepto lo que he aceptado hasta ahora.
Declaración de aceptación “SÍ”
Siempre que no digamos “NO”, se asume que decimos sí. La identidad de la persona que dice “SI” y luego no actúa coherentemente con esta declaración, se ve muy afectada, las famosas promesas no cumplidas.
Declaración de ignorancia
Si al menos “sé que no sé”, me abro al aprendizaje. Requiere coraje decir “no sé”. Al decirlo abre una posibilidad de aprender y mostrar autenticidad, buscar ayuda, negociar más tiempo para una entrega. Carol Dweck (ya hablaremos en otra oportunidad) sostiene que “implica el poder de creer que se puede mejorar”. No lo sé aún o todavía como palancas en la construcción de la posibilidad.
Revisar y cuestionar las propias creencias y las historias que nos contamos. Cada uno de nosotros tiene el poder de contarse una historia diferente para crear un resultado distinto.
Poder: es la capacidad de hacer algo. Y cuanta más capacidad tienes para hacer algo, y más importante es ese algo, más poder tienes. Elige muy bien qué aceptas y sobre todos cuándo ejercitas el No. #AlláVamos

Algunas preguntas disparadoras:
Piensa en algún sí que diste y hubieras preferido que sea un No.
¿Cómo te sentiste al respecto? ¿Qué te contaste para aceptarlo?
¿Cómo se sintió en el cuerpo?
¿De dónde crees que vino esa aceptación?
¿Qué aprendizaje te llevas para el futuro?

